La banda de cornetas, gaitas y tambores de la Hermandad, sin ningún tipo de duda de gran calidad musical, nació el año 1985 a la sombra del paso de Jesús Nazareno para acompañarlo en sus desfiladas, y se ha convertido en un elemento inseparable del paso.
Su nacimiento hace falta enmarcarlo, como pasa con otros elementos, en los momentos de euforia que la Hermandad vivió en la década de los años 80: el 1983 Jesús Nazareno era sacado por primera vez por hermanos voluntarios; el 1984 hace su presentación pública el Coro de aspirantes de la Hermandad y se potencia y revitaliza la sección de Marias del Calvario, con la constitución de su primera Junta Directiva; el 1985 sale por primera vez la banda de tambores de la Hermandad; el 1986 se inicia el cambio de concepción en la estructura y el contenido del programa; el 1987 hay la primera presentación oficial del programa y una exposición sobre elementos de la Hermandad junto con la obra pictórica del artista Carles Altadill y Serra.

La creación de la banda se fundamenta en tres aspectos: el ahorro económico que implicaba que no haría falta alquilar una banda foránea; el estímulo para los miembros de la entidad de participar más activamente en su vida asociativa y, lógicamente, la tercera y básica: la de acompañar el paso.
El 1984, la primera vez que se habla de qué tiene que ser el acompañamiento del Nazareno, son dos las posibilidades planteadas: tambores o gralles, mencionando la posibilidad de contactar con el grupo de grallers de la Colle Jove, pero finalmente se acuerda pedir al Regimiento Badajoz 26 la cesión de los componentes de su banda (febrero de 1984).

En el decurso de la Asamblea General del mes de junio siguiente, se expone la propuesta de creación por un lado de tambores y se aporta un presupuesto de 51.000 ptes. También se da cuenta de las gestiones realizadas con el Club Gimnàstic de Tarragona a fin de que cediera sus instalaciones para llevar a cabo los ensayos.
Una vez la propuesta prospera, se contacta todo seguido con el hermano en Xavier Torné y Pelegrí, bastante conocido por su vàlua musical y miembro fundador de la desaparecida Banda Municipal de Tarragona, para tal de confiarle la organización y la dirección de la banda. El Sr. Torné aceptó el ofrecimiento de grato y empieza a buscar las personas idóneas (la mayoría de ellas noveles dentro del campo musical) y a coordinarlas.

Los ensayos de la banda se inician a finales del mes de diciembre al Camp de Mart, al pie de las murallas de la ciudad, después de obtener el permiso del Ayuntamiento de Tarragona y haber declinado la oferta del Gimnàstic. Con todo, el lugar escogido cambia nuevamente, puesto que se consideró que el sonido de los tambores molestaba el vecindario. El nuevo lugar de ensayo son las proximidades del Fortí de la Reina.
El empujón del nuevo grupo es tal, que la presentación oficial y la primera actuación ya tienen lugar el Martes Santo de 1985. La calidad de las 2 cajas, 6 tambores y 2 bombos es muy elogiada.

Cómo vemos, la evolución de la idea es rápida: febrero de 1984, se comenta la posibilidad de crearla; junio de 1984, se aprueba la creación; diciembre de 1984, primeros ensayos; abril de 1985, presentación y primera actuación. El hecho, pero, no acaba aquí puesto que el mismo mes de abril en que la banda hacía su entrada a la Semana Santa tarraconense, pensaba su director la idea de ampliarla con un conjunto de cornetas.
La idea prospera, y una vez obtenidos los nuevos instrumentos de viento, se inician los ensayos a finales de año a la escullera del muelle ( hubo algunas quejas que motivaron el nuevo cambio del lugar de ensayo), y casi un año después de presentarse la banda de tambores, el Martes Santo de 1986, entra en escena la ampliada banda de la Hermandad.
Como anécdota que demuestra el espíritu Nazareno, tenemos que comentar que, atendido el elevado coste que podía suponer la adquisición de instrumentos nuevos, se optó para adquirir cornetas de segunda mano y, todavía más, por tal que el gasto no perjudicara la economía de la entidad, los miembros de las juntas directivas de la Hermandad y de la sección de socorros mutuos y alguna persona más, a escote, pagaron las 14.000 pesetas que costó el conjunto de cornetas.

A medida que va pasando el tiempo, la participación de hermanos en esta actividad aumenta, motivo por el cual, todo coincidiendo con su 5º aniversario, se amplía la banda hasta 23 miembros. Actualmente, el número es prácticamente el mismo y la distribución es la siguiente: 4 cornetas de llave, 7 cornetas, 8 tambores, 2 cajas, 3 bombos, y la incorporación el año 2000 de 2 gaitas.

Uno de los elementos característicos de la banda, que en un primer momento causó una cierta sorpresa pero que posteriormente ha sido recogido por otras entidades, es la capucha que llevan los miembros. Desde un primer momento, los componentes de la banda quisieron mantener el anonimato, por lo cual solo·pujaron a la junta la posibilidad de cubrirse la cabeza con un tipo de capucha ideal para su tarea (la vestimenta también difiere del oficial de la Hermandad en cuanto a la forma), petición que fue escuchada y aceptada. La capucha es del tipo que podríamos denominar de "verdugo" con una apertura para la boca en el caso de los cornetas, confeccionada con ropa de raso negro brillante que le da un cierto aire misterioso y especial.

El repertorio de la banda va más allá de las piezas utilizadas durante las desfiladas procesionales. El sitio de Zaragoza, del maestro Cristóbal Oudrid Segura, o una diana florejada son algunas de las piezas que ofrece en el mini-concierto que tiene lugar delante de la casa Salas mientras se espera los armados para ir a la plaza del Rey el Viernes Santo.

Posiblemente el acto que más reafirmo la banda fue el concierto que tuvo lugar a la iglesia de Sant Miquel del Pla el 26 de marzo de 1994 con motivo de su Xè aniversario. Mediterráneo, Aïda (fragmento de la ópera), La Verònica, El sitio de Zaragoza, El Nazareno, La Dolorosa, Sta. Maria de Calatayud, mosaico religioso y diana florejada fueron las piezas que se interpretaron en aquella ocasión, alguna de las cuales es obra del director de la banda.

Continuando con la cuestión de la vestimenta, cuando se habló de qué elementos la formarían, se propuso la utilización de un sobrepecho de color morado que los identificara como miembros de la banda. La propuesta fue rechazada y se acordó que la vestimenta estaría constituida por la vestimenta, la capucha y el cordon rojo. En cuanto al calzado, se adoptó la tradicional espardenya de labrador atada sobre un calcetín negro que cubriría el pantalón. Un escudo bordado, el distintivo de la Hermandad, se colocá sobre la ropa que sirve de decoración a los instrumentos.

Destacar que ha participado en los Encuentros de Bandas de la población de Ascó el año 1997, en la Procesó de la Passió de Tortosa el año 2004 invitados por la Germandat de Natzarens de Jesús de la Passió de Tortosa, en el Encuentro de Bandas de la Semana Santa de Tarragona organizada por la Cofradía de Pescadores de Tarragona el año 2006 y en el Encuentro de Bandas de Semana Santa en La Pobla de Mafumet el año 2007.

Ha realizado diferentes conciertos en la iglesia de Sant Miquel del Pla de Tarragona, los años 1994 en motivo del Xè Aniversario de la propia Banda, 2003 en motivo del Centenario de la Hermandad y el año 2007 en motivo del Centenario del paso Jesús Nazareno.