Nombre del paso: Jesús Nazareno, el Jaiet o la Verònica
Año: 1907 las imágenes de las Vírgenes y 1940 la imagen del Nazareno
Autor: las imágenes de las Vírgenes: Josep Rius y la imagen del Nazareno: Salvador Martorell
Antecedentes históricos anteriores al año 1907
El paso de Jesús Natzarè , también conocido popularmente como La Verònica , tiene una arraigada presencia a la Semana Santa de Tarragona. Ya se habla el 1698, año en que el Gremio de Corderos pidió poder sacar la imagen en la procesión que en aquellos tiempos se hacía el Jueves Santo.
Lamentablemente la imagen fue destruida el año 1811 durante la Guerra del Francés, como consecuencia de la entrada de las tropas napoleòniques a nuestra ciudad. Hasta entonces la imagen era venerada al antiguo convento de Santa Clara.
El año 1815 se vuelve a tener constancia de una imagen del Natzarè realizada con cabello natural y que vestía túnica bordada. Se guardaba a los Padres Franciscans, actualmente la iglesia de Santo Francesc de Assís, de donde la madre de Ramon Salas, Tecla Ricomà y Rufí, cogió la imagen del Natzarè para esconderla a casa suya, evitando así las dramáticas consecuencias de la desamortització de Mendizabal el año 1835.
Desde el año 1870 hasta el año 1902 la imagen no tiene un acompañamiento fijo y va pasando de mano en mano por diferentes entidades o gremios: los Jóvenes del Gremio de Boters (1870), el Colegio de Tarragona (1877), industriales y artesanos (1885).
El año 1903 el arquitecto Ramon Salas y Ricomà, junto con otros tarragonins, decide fundar la Real Germandat de Jesús Natzarè, la cual aquel mismo año ya acompaña en procesión la venerada imagen del Natzarè.
Después de varias reformas y condicionament del paso, en Junta General de la 1 de abril de 1906 se acuerda realizar un proyecto de ampliación del paso fundacional, el diseño del cual iría a cargo del presidente Ramon Salas y Ricomà. Este proyecto consistía a construir una nueva peanya y tres nuevas imágenes que acompañarían el Natzarè.
Del año 1907 a la actualidad
El 19 de marzo de 1907, en Ramon Salas y Ricomà presentó a la Junta el boceto y diseño del misterio y la nueva peanya, tal como recoge el Diario de Tarragona del día 20 de marzo:
Ayer celebró Junta general la Hermandad de Jesús Nazareno para dar cuenta de los trabajos realizados miedo la Directiva y tratar de la próxima procesión del santo entierro.
El señor presidente, el arquitecto provincial D. Ramón Salas, presentó el boceto del Misterio de Jesús Nazareno, que representa el paso de la callo de la Amargura, formando un grupo hermoso y edificante a la vez, el cual irá sobre preciosa carroza de diez y seis palmos de ancho, que tendrá case las mismas dimensiones del paso que tiene a su cargo el gremio de pescadores.
Las tres imágenes (la Madre de Dios, Maria Salomé y la Verònica) fueron encomendadas al escultor barcelonés Josep Rius, mientras que la cara de Jesús pintada al lienzo de la Verònica se encargaría al tarraconense Francesc Carbó y Olivé. Con respecto a los bordados de los terciopelos y de los mantos de las tres Marias, se harían cargo las religiosas de la Casa Provincial de Beneficència.
Con respecto a la nueva peanya, esta fue realizada por el escultor y tallista de Tarragona, Sr. Francisco Casanovas, según el proyecto que diseñó nuestro fundador. La decoración de la misma fue a cargo del señor Manel Ferreté, mientras que los ocho canelobres de hierro fueron forjados a la casa Viuda de Baró.
El coste total de la ampliación del paso de Jesús Natzarè fue de 2.284 pesetas de la época. Para hacer frente a este gasto se expidieron 600 obligaciones amortitzables de 4 pesetas cada una, que fueron adquiridas por hermanos nazarenos. También se hizo un sorteo de una pequeña reproducción de la imagen de Jesús Nazareno, y se recibieron algunos donativos por parte de ilustres personajes tarraconenses.
Recordamos el que decía el Diario de Tarragona en la edición del 24 de marzo sobre la ampliación y el estreno del nuevo paso:
LA PROCESIÓN DEL VIERNES SANTO Gracias a las plausibles iniciativas y esfuerzos de algunos buenos tarraconenses, parece que este año revestirá inusitado esplendor, pues figurarán en ella mayor número de misterios que de costumbre.
Merece citarse en primero término la Hermandad de Jesús Nazareno, que haciendo un tour fuerzo, ha hecho construir una magnífica carroza, rica en ornamentación, en arte y profusión de luz.
Con la hermosa imagen que poseen del Nazareno y tres magníficas que han adquirido, representando a la Virgen, Santa María Salomé y Verónica, han formado el paso de la calle de la Amargura con tal propiedad y arte, que con justicia podrá rivalizar con los grupos escultóricos que gozan de merecida fama. Las tres imágenes adquiridas son de gran mérito artístico y debidas al cincel del notable escultor de Barcelona D. José Rius. La Santa Faz que ostentará la Verónica es obra de nuestro paisano el dibujante D. Francisco Carbó. En la carroza de referencia han trabajado el Sr. Casanovas, en la parte escultórica; el señor Ferraté en la de decorado; las hermanas de la casa de Beneficiencia en el bordado; y en los trabajos artísticos de hierro forjado, la casa de la Sra. Viuda de Baró, corriendo a cargo de los Sres. Cornadó Hermanos el dorado de las mismas.
Todos cuantos artistas han tomado parte en la construcción de la carroza, merecen nuestros aplausos, ya que por el buen gusto demostrado ponen el arte decorativo tarraconense a una altura envidiable.
Pecaríamos de injustos si no felicitáramos a nuestro particular amigo el arquitecto provincial D. Ramón Salas, ya que la construcción de tan preciada obra artística ha sido dirigida por él.
Gracias también a él débase la iniciativa del proyecto, pues él ha sido el más activo propagandista para reunir los fondos necesarios para llevar a la práctica obra tan artística y meritoria, secundado por la Junta Directiva de aquella importante Hermandad.”
Ya no fue hasta el año 1909 en que se producen novedades en el paso, puesto que la imagen del Natzarè y la de la Madre de Dios estrenan una nueva corona de brillantes y robís.
El año 1913 se decoró el tierra del paso con una réplica floto de la empedrat de la calle de la Amargura.
A comienzos del año 1914, la imagen de Jesús Nazareno fue enviada en Barcelona, concretamente al Taller de Josep Rius (escultor de las tres Marias), por tal que fuera restaurada. El escultor, además, le rehizo los pies y brazos y dio a estos una nueva posición para traer la cruz. El coste de esta intervención fue de 310 pesetas. Aquella misma Semana Santa el Nazareno estrenó una nueva túnica gracias a la donación anónima de un confrare. Actualmente esta túnica todavía se conserva a las dependencias de la calle Girona.
Tres años más tarde el Sr. Ramón Moratal realizó nuevas piezas de sujeción para mantener la estabilidad de las imágenes. El cimbreig constante de estas a las desfiladas processionals malmetia y hacía peligrar la integridad de las mismas.
El año 1923 se confeccionan nuevos vestidos para las imágenes de las Marias. El importe subió a 870 pesetas, según se tiene constancia en una factura con fecha 2 de abril de 1923 dirigida a Ramon Salas y Ricomà, y emitida por la señora Maria Dolores Ramos Caballero, que tenía su taller a la calle Mayor de Tarragona, número 21.
Malauradament la imagen del Nazareno, que se guardaba a la iglesia de Nazaret desde el año 1868 por orden del arzobispo Dr. Francesc Fleix Solanes, fue quemada el 21 de julio de 1936 debido a la revuelta y furia iconoclasta producida por el inicio de la Guerra Civil. La imagen fue comida por las llamas a la plaza del Rey junto con los altares y otros pasos que había a la iglesia. A pesar de todo, se pudieron salvar las imágenes femeninas del paso, puesto que estaban guardadas al local social, y la peanya, que junto con el paso del Cirineo fue resguardada y tapiada en unos bajos de la calle Escribanies Velles.
Una vez finalizó la Guerra Civil, hacía falta rehacer el paso y se aprobó que fuera el escultor canongín Salvador Martorell y Ollé quién realizara la nueva figura del Nazareno. El encargo que recibió Salvador Martorell era rehacer la figura de Cristo llevando la cruz con unas dimensiones similares al anterior, para poder utilizar la túnica antigua que se había conservado a las dependencias de la calle Girona y porque no desentonara con el resto de las imágenes. La figura tenía que ser cortada en madera, incluyendo los cabellos (a diferencia de la anterior imagen, que llevaba cabellera natural). Por motivos económicos se concretó que el escultor sólo hiciera de madera la cabeza, los brazos y los pies, puesto que estas piezas irían acopladas a un bastidor que restaría cubierto por la túnica. Las condiciones de la ejecución de la obra se pactaron de forma verbal y se estipuló que el precio total de la obra fuera de 2.000 ptes.
Salvador Martorell realizó un primer modelo de escayola de 32,5 cm que se conserva al Museo de Arte Moderno. Se cree que este modelo fue lo que Salvador Martorell presentó a la Junta de la Hermandad para su aprobación. Al ser aceptado, el escultor recibió la mitad del pago. Esta figura representa Jesús derecho, en posición de aguantar la cruz sobre la paletilla derecha; tiene el pie izquierdo adelante y la cabeza ligeramente girada hacia la izquierda.
La Semana Santa del año 1939 se acercaba y Salvador Martorell, que también estaba trabajando la recuperación de otras imágenes perdidas en el conflicto civil, no tenía tiempo material para completar la obra. Sin embargo, el paso saldría igualmente con el modelo en escayola de la cabeza, el cual fue policromada por el escultor y bendecida posteriormente el 4 de abril de 1939. Esta cabeza de escayola es lo que actualmente se conserva en Sant Miquel del Pla grácias a la donación que nos hizo el año 2004 el Padre Salvador Ramon y Vinyes y que podemos contemplar dentro de una vitrina en todos los actos que realiza la Hermandad.
La imagen definitiva en madera de Flandes la entregó el escultor un año más tarde, concretamente el 25 de abril de 1940. A partir de aquel mismo año la Junta Directiva se planteó la restauración de la peanya puesto que el estado de la misma lo requería, pero las dificultades económicas de la época no lo permitían. Sin embargo, el año 1948 se hizo un esfuerzo económico importante y se sustituyó la antigua iluminación de cera por la eléctrica.
El año 1956, la Hermandad abrió una suscripción para hacer frente a los costes de la restauración, ahora sí, de la peana. Con un coste de 18.250 pesetas, la peanya fue restaurada por la casa Salvador Iglesias. En esta restauración la peana cambió de aspecto puesto que se modificó el diseño de la parte inferior, es decir, los respiraderos , por tal de dar una mayor vistosidad y uniformidad al conjunto. También el mismo año el hermano Sr. Marcelino Garcia Llauradó asumió el coste de los nuevos terciopelos de las Marias, que fueron confeccionados en la Casa Malé, mientras que el Sr. Pere Pons Güell asumí el gasto de la reparación de las coronas.
El año 1965 se realizó una nueva túnica para el Nazareno con bordados de oro, copia idéntica de la que llevaba desde el año 1914. Esta nueva túnica hecha a la Casa Medina de Barcelona fue expuesta los días previos a la Semana Santa a la Sastreria Mas de Tarragona, y el Martes Santo de este mismo año fue bendecida al altar mayor de la iglesia de Sant Francesc. De este hecho se hace ressò el Diario Español del día 8 de abril de 1965, donde se puede leer:
Exposición de la túnica del Nazareno: Hoy quedará expuesta en la Sastrería Mas, de la plaza Padre Cinto Verdaguer, la nueva túnica destinada a la imagen de Jesús Nazareno y que ha sido confeccionada en los talleres Medina de Barcelona. La notable pieza de indumentaria permanecerá expuesta al público hasta el Domingo de Ramos.
Llegados en este punto tenemos que destacar que el paso de Jesús Nazareno ha sido el único misterio de la Semana Santa tarraconense que siempre ha sido llevado a hombros. A lo largo de la historia se ha intentado que las ruedas sustituyeran el llevar trabajo de los portantes. El argumento que se daba era el siguiente: los portantes, que eran alquilados, cobraban mucho dinero y suponían un importante gasto económico para la Hermandad. Este problema quedó solucionado el 1983, cuando los portantes ya fueron hermanos voluntarios. Se cerraron así dos polémicas: la iniciativa de poner ruedas al misterio y el problema de los portantes. Aquel Martes Santo de 1983 hace falta destacar, como hecho curioso, que durante el viacrucis que organiza la Hermandad el Martes Santo el paso salió a la calle con la imagen sola de Jesús Nazareno porque los costaleros tenían miedo de no poder soportar el peso del misterio con las cuatro figuras durante todo el trayecto. Sin embargo, el Viernes Santo el paso de Jesús Nazareno ya desfiló, sin ningún problema, con sus cuatro figuras.
Otro hecho muy importante es la creación de la Banda de Cornetas y Tambores de la propia Hermandad, que sale por primera vez el año 1985, bajo la dirección del hermano nazareno Sr. Xavier Torné y Pelegrí. El paso de Jesús Nazareno antiguamente había llevado el acompañamiento musical del Regimiento de Infanteria Badajoz núm. 26, el Regimiento de Almansa, el Regimiento de Luchana, la Banda de la Cruz Roja de Barcelona y la Banda de la policía armada de Barcelona.
El año 1986 las figuras del paso necesitaban una profunda intervención puesto que con los años se había ido perdiendo parte de la policromia de las figuras. Estas fueron restauradas por Eustaqui Vallés y Delmàs, discipulo del escultor Salvador Martorell.
El año siguiente se cambiaron las tulipas de iluminación del paso. Las nuevas se hicieron igual que las antiguas, que databan del año 1907. El mismo año se tomó el acuerdo de sustituir los antiguos terciopelos de la carroza puesto que, con el transcurso de los años, se encontraban en bastante mal estado. Estos faldones nuevos fueron estrenados el Martes Santo del 1988 y fueron realizados de forma totalmente desinteresada por la asociada de la Sección de Marias del Calvario, Sra. Maria de Carme Jornet de Dalmau.
El año 1990 la Junta Directiva de la Sección de Marias del Calvario confeccionó unas nuevas túnicas para las tallas de las Marias. Inicialmente se pidió presupuesto a la Casa Medina de Barcelona, pero el elevado coste hizo que al final el trabajo lo llevaran a cabo entre varias congregants de la Sección. Por otro lado, aquel mismo año el artista tarraconense Eustaqui Vallés Delmàs restauraría de forma también desinteresada el lienzo de la Verònica.
La peana del paso también necesitaba ciertas mejoras, cosa que explica que el 1993 se iniciara un proceso de consolidación y restauración, que duraría bastantes años. Aquel mismo año se colocaron en el interior de la peana nuevas quinielas de madera, ofertas desinteressadament por el hermano Sr. Joan Fortuny, con el fin de minimizar los efectos de los movimientos bruscos del misterio que pudieran dañar las tallas de las imágenes.
En los últimos días de 1994 y principios de 1995, el entonces miembro de la Junta Directiva Sr. Josep-Manel Núñez construyó una peana de hierro de las mismas dimensiones que el original, que usarían los portantes del paso durante los ensayos para evitar de este modo dañar todavía más la peana original.
La carencia de recursos económicos y de disposición del restaurador retrasó el inicio de la restauración de la parte exterior decorativa de la peana hasta el 1999. Esta intervención en la parte escultural de la peana también fue a cargo del escultor Eustaqui Vallés y se prolongó en diferentes etapas hasta el 2002.
Volvemos, pero, al año 1999, año en que se cambió la estructura de madera de la peana por una de hierro. Esta nueva estructura fue construida por la casa Tot Serrallers de la calle Sant Miquel. La antigua estructura centenaria se conserva actualmente al corazón de la iglesia de Sant Miquel del Pla. Aprovechando este cambio se creyó oportuno hacer una nueva modificación en la distribución interior de los portantes para incluir tres personas más. Esta nueva distribución, pero, no respetaba las medidas del anterior y causó problemas a los portantes hasta el punto que el Martes Santo, viendo que peligraba la integridad de los mismos y que era imposible llevar el paso a hombros, se consideró apropiado retirarse de la desfilada a la alzada de la calle Cavallers antes de llegar a la Baixada de Misericòrdia. El día siguiente se hicieron los arreglos pertinentes por tal que no volviera a pasar el mismo el Viernes Santo.
A principios del 2002 se hizo la renovación de toda la instalación eléctrica, es decir, la sustitución de todos los cables y otros elementos eléctricos de la peany . El hermano Sr. Ramon Marcó Nieves realizó esta tarea, además de cambiar las bombillas por unas de bajo consumo, cosa que permitía reducir el número de baterías, y a la vez el peso, y dar una mayor luminosidad al conjunto del paso. Aquel mismo año una integrante de la Junta Directiva de la Sección de Marias del Calvario, la Sra. Antonia León, rehizo las puntas de los vestidos de las tres imágenes femeninas puesto que estaban en muy mal estado.
Otro hecho remarcable es la restauración, el año 2005, de la cabeza de escayola policromada del Nazareno que desfiló el año 1939. Esta restauración fue llevada a cabo desinteressadament por el artista y hermano nazareno Sr. Maurici Montané y Solé, discipulo del autor de la pieza, Salvador Martorell.
Por último hace falta destacar que esta Semana Santa 2007, la imagen de Jesús Nazareno lucirá una nueva túnica realizada en los Talleres Ciriaco Ruiz de Valencia. Esta nueva túnica recupera el antiguo color morado que llevaba el Nazareno el año 1914. Al mismo tiempo, un grupo de congregantes de la Sección de Marias del Calvario se ha encargado de confeccionar unas enaguas para esta misma imagen.
Artículo realizado por los hermanos nazarenos: Daniel Pallejà Blay y Jordi Espigó Sàez, publicado en el opúsculo de la Hermandad de la Semana Santa 2007.
|