Cada Viernes de Cuaresma, en la Iglesia Parroquial de San Francisco de Asís, se celebra en el interior del templo, el Vía Crucis Cuaresmal.

Santa Misa con la asistencia de los hermanos Nazarenos con su hábito nazareno a las 19:30 horas, y después empieza el Vía Crucis organizado por la Real Hermandat de Jesús Nazareno, con la imagen del Santo Cristo.

Los hermanos y hermanas nazarenos, con su vestimenta y su cirio, acompañan con sus oraciones y cantos y reflexiones, el Santo Cristo por las estaciones del Vía Crucis.

Se harán todas las estaciones del Vía Crucis y en las escaleras del altar, se hace el adoración al Santo Cristo, por parte de los miembros de la Hermandad y de todos los fieles que lo deseen.

El Viernes Santo a las 9 de la mañana, en el mismo templo Parroquial de San Francisco de Asís, también habrá Via Crucis con los hermanos nazarenos con su hábito.

VIA CRUCIS

Aceptad, Jesús la ofrenda
de este Via Crucis sagrado,
y de mis culpas,
perdonadme.

Y que tiene como respuesta de cada una de las XIV estaciones el ESTRIBILLO:

Por vuestra Pasión sagrada,
adorable Redemptor,
perdonad otra vez
a este pobre pecador.



PRIMERA ESTACIÓN.

Jesús es condenado a muerte.



V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.
R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.


Jesús víctima escogida
es condenado a muerte;
para darme vida eterna
él sufre tan triste suerte.





SEGUNDA ESTACIÓN.

Jesús carga la cruz.


V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.

Jesucristo la cruz pesada lleva
en el cuello por mi amor;
yo mismo la he cargado
al pecar contra Dios.




TERCERA ESTACIÓN.

Jesús cae por primera vez.

V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.


Jesús por vuelta primera
cae de cansancio rendido;
su cruz se volverá ligera
si en sus pies me caigo arrepentido.





CUARTA ESTACIÓN.

Jesús encuentra a su madre.


V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.

En la calle de la Amargura
Madre e Hijo se han contemplado;
miralos bien ¡Oh vil criatura,
qué martirio les han causado!





QUINTA ESTACIÓN.

El Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz.


V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.

A Jesús le da ayuda
de mal agrado el Cirineo;
por mis culpas merecidas
¿no querré llevar mi cruz?




SEXTA ESTACIÓN.

La Verónica seca el rostro de Jesús.


V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.

Verónica compasiva
seca la frente sagrada
de sangre, polvo y saliba
con quien yo la he profanado.





SÉPTIMA ESTACIÓN.

Jesús cae por segunda vez.


V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.


Como la cruz es tan pesada
desfallecido cae nuevamente,
cada vez que cae Jesús
yo rompo un mandamiento.




OCTAVA ESTACIÓN.

Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén.


V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.

Jesús a llorar invita
a las hijas de Judea;
si yo lloro mi mala vida
Jesús me aconsolará.




NOVENA ESTACIÓN.

Jesús cae por tercera vez.


V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.

Jesús tercera vez
sin fuerzas ha caído;
¡ay! que cara la he pagado
mi obstinada ingratitud.





DÉCIMA ESTACIÓN.

Jesús es despojado de sus vestiduras.


V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.

Le arrancan las vestiduras
al Cordero inmaculado;
¡oh faltas mias impuras!
vosotros lo habéis despojado.





UNDÉCIMA ESTACIÓN.

Jesús es crucificado.


V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.

Con furientes martilladas
es Jesús clavado en la Cruz;
¡yo soy quien las ha dado
con mis ofensas a Dios!





DUODÉCIMA ESTACIÓN.

Jesús muere en la cruz.


V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.

Después de larga agonía
el buen Jesús ha expirado;
delante suyo ¿no lloraría
el gran crimen de haber pecado?





DECIMOTERCERA ESTACIÓN.

Jesús es bajado de la cruz.


V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.

Recibe Maria con amargura
el cuerpo de su Hijo divino;
en mi vida tan impura
yo he sido su verdugo.





DECIMOCUARTA ESTACIÓN.

Jesús es sepultado.

V. Os adoramos, Señor y os bendecimos.

R. Porque por vuestra Santa Cruz habéis redimido el mundo.

Dentro del sepulcro descansa
el cuerpo de mi Redemptor
agradecido encima de la losa
querría morir de amor.




Al final del Via Crucis se dice la oración del Padre Nuestro, el Ave Maria y el Credo.

Acto seguido se hace la adoración de la imagen del Santo Cristo en las
escalinatas del Altar Mayor todo cantando el Victoria , tú reinarás:

VICTORIA, TÚ REINARÁS.
¡OH, CRUZ!
¡TÚ NOS SALVARÁS!

El Verbo en ti clavado, muriendo, nos rescató;
de ti, madero santo, nos viene la redención.

Extiende por el mundo tu reino de salvación.
¡Oh Cruz fecunda, fuente de vida y bendición!

Impere sobre el odio tu reino de caridad;
alcancen las naciones el gozo de la unidad.

Aumenta en nuestras almas tu reino de santidad;
el río de la gracia apague la iniquidad.

La gloria por los siglos a Cristo libertador,
su cruz nos lleva al cielo, la tierra de promisión.